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Cirerets de Mas Alta: el Priorat que marida con nuestra brasa
Vinos

Cirerets de Mas Alta: el Priorat que marida con nuestra brasa

3 min de lectura

Hay vinos que llegan a nuestra carta de vinos y encuentran su lugar de forma inmediata, como si siempre hubieran pertenecido a ella. Cirerets de Mas Alta es uno de esos vinos: un Priorat que entiende a la perfección el diálogo con la brasa.

Mas Alta: una pasión belga con raíces en la llicorella

La historia de Mas Alta es la de una pasión importada que echó raíces en la llicorella. A finales de los noventa, Michel y Christine Vanhoutte, dos belgas enamorados del vino, descubrieron La Vilella Alta y decidieron quedarse. Lo que empezó como un proyecto personal fue tomando forma con la guía del enólogo francés Michel Tardieu, una figura clave en la recuperación de la viticultura de calidad en el sur de Francia y en el Priorat. Juntos comenzaron a elaborar vinos que respetan la tradición de la denominación mientras buscan su propia voz: sin artificios, sin madera que tape el terroir, con la llicorella como protagonista.

Hoy Mas Alta es una referencia dentro del DOQ Priorat, un dominio que ha sabido construir identidad propia sin perder de vista que el vino más honesto es el que menos esconde la tierra de donde viene. Cirerets es su entrada al universo de la denominación: accesible en precio para lo que el Priorat suele exigir, pero sin renunciar a ninguna de las características que definen a los grandes vinos de la zona.

El viñedo: costers de llicorella entre 450 y 650 metros

Cirerets nace de las dos variedades autóctonas que definen esta denominación: Garnacha y Cariñena en proporciones que varían según la añada, procedentes de cepas de más de cincuenta años. Los viñedos se asientan en los característicos costers del Priorat, laderas empinadas entre 450 y 650 metros de altitud donde la llicorella —esa pizarra oscura que retiene el calor del día y lo devuelve por la noche— obliga a las raíces a hundirse en busca de agua y nutrientes. El resultado son rendimientos bajísimos y uvas de concentración extraordinaria.

La viticultura en estos terrenos es necesariamente manual. Las pendientes no permiten la mecanización, lo que implica un coste de producción que pocos otros vinos del mundo tienen que asumir. Ese esfuerzo se traduce directamente en el vaso: en la densidad del color, en la complejidad aromática, en esa persistencia final que el vino de llicorella tiene como marca de origen.

Tras la vendimia manual y una fermentación cuidadosa, el vino reposa durante dieciséis meses en barricas de roble francés, seguido de seis meses adicionales en depósitos de hormigón que aportan estabilidad sin restar expresión varietal.

Notas de cata

Cirerets se presenta en copa con un color rojo picota intenso de ribete rubí. En nariz encontramos esa combinación que solo el Priorat ofrece: frutos rojos maduros, notas florales —violeta, rosa— y un fondo mineral que evoca la pizarra mojada. La Cariñena aporta sus característicos aromas balsámicos y una acidez que tensiona el conjunto, mientras la Garnacha entrega generosidad frutal y volumen en boca. En boca es elegante pero con estructura, con taninos fundidos y una frescura notable que invita a seguir bebiendo. El final es largo, con recuerdos de fruta roja y ese punto mineral que ancla el vino a su origen.

Maridaje con nuestra brasa

En Carbònic lo servimos con nuestras carnes a la brasa, especialmente con el chuletón de vaca vieja, donde la potencia del vino encuentra su contrapunto perfecto en la intensidad de la carne madurada. La estructura tánica de Cirerets —presente pero nunca astringente— gestiona la grasa del chuletón de una forma que pocos vinos consiguen: limpiando el paladar sin borrar el sabor. También funciona muy bien con nuestras verduras de temporada a la brasa, especialmente con pimientos asados y con setas de temporada, donde la mineralidad del vino y los sabores de la tierra del viñedo crean una conversación que va más allá del maridaje convencional. Un Priorat que habla de su tierra y que en nuestra mesa encuentra el compañero ideal.

C

Por

Equipo Carbònic

Restaurante Asador & Lounge · Salou

El equipo de Carbònic comparte su conocimiento sobre gastronomía, vinos y cultura culinaria desde Salou. Cuatro socios con toda la vida dedicada a la hostelería, comprometidos con el producto, el servicio y la experiencia alrededor de la mesa.

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